Estamos muy próximos a comenzar un nuevo año, y es inevitable que hagamos balances. Hay muchos logros que verás mirando al tiempo que ya pasó, y algunos pendientes para el próximo año que va a comenzar ¡Te ayudaremos a alcanzar el éxito en tus propósitos! 


1. Visualizar la meta

Antes de dirigirte hacia el objetivo debes tenerlo muy claro, y esto implica saber qué quieres lograr con la mayor precisión posible. Crea imágenes en tu mente de la situación concreta que deseas, y en esa imagen debes estar tú, con los cambios conseguidos. Crea una foto mental de cómo te ves, tu semblante, la ropa que vistes y el ambiente que te rodea. Imagina también las personas que te acompañan y como es tu estado de ánimo. Pon interés en lograr la mayor definición posible de esta situación a la que te diriges con vehemencia.

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Ahora congela la imagen y guárdala firmemente en tu memoria emotiva, ya que ella te guiará en el camino, disminuirá las dificultades y te orientará con precisión para que no pierdas el rumbo. Debes recurrir a esta sensación cada vez que te sientas desanimado, y recuperarás las fuerzas. Si ya tienes la imagen clara de tu situación deseada, ¡podemos seguir adelante!


2. Ser realista

Evalúa de modo consistente y preciso todo la información necesaria para llegar a la meta. Recaba todos los datos posibles, que formarán parte de un diagnóstico de situación. Debes tener la mayor claridad posible en cuanto a lo que quieres, y cómo harás para lograrlo.

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Si aparece una información que no habías contemplado, puede favorecerte pero también perjudicarte, así que preferentemente evita las sorpresas en tu camino a la meta. Este es el momento de tener a mano papel y lápiz, y de aquí podrás deducir si tu sueño es posible, o muy difícil de lograr. Y si es posible, ¡pasemos al próximo paso!


3. Ser soñador

Y ahora llega el tiempo de soñar. Ve por todo, busca el premio mayor, aquello que temes nombrar en voz alta, lo que verdaderamente tu corazón anhela. ¡El mundo es conquistado por soñadores! Debes ir en busca de lo que te hace feliz.

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No pongas límites, debes soñar en grande, no te conformes con poco, o como suele decirse, con el premio consuelo. Construye un gran sueño porque eso es lo que te mantendrá concentrado en un gran esfuerzo, haciéndote llegar a la meta. Y ahora, ¡es hora de ponerte en marcha!


4. Pensar estratégicamente 

No basta con el plan, ni con el diagnóstico, ni con el deseo. Es momento de pensar la estrategia más eficiente para llegar a la meta, a conseguir lo que deseas. Y esta estrategia debe incluir una evaluación de posibles imprevistos, que en todo proyecto aparecen. Debes tener una idea de como solucionarlos, las diferentes alternativas por las que podrás optar. Es lo que se llama comunmente “Plan B”. Y es lo que evita que abandones ante las dificultades.

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Aquí continuamos con papel y lápiz, pero será muy útil hacer una especie de collage, con fotos, recortes de revistas, dibujos, esquemas, y todo lo que creas que contribuye a ir dándole vida al sueño. Y esta obra de arte que has armado debe estar en un lugar muy visible de tu casa, de ser posible, lo que primero veas al despertar. Es un mensaje directo a tu mente, y te mantendrá alerta hacia el objetivo. Te deseamos un muy buen año y ¡¡que cumplas tus sueños!!